Carta #1 - Lynch a Sherlock

Sherlock, 

Me desperté hace exactamente cuarenta y siete minutos. Son las 2:33 AM en el pueblo en Omaha, Nebraska y acabo de tener un sueño increiblemente peculiar. 

No era un sueño común, porque los sueños comunes se evaporan rápido, como el humo sobre una taza de café caliente. Este no, quedó suspendido en el aire de mi habitación.

Vi un crimen.

No sé dónde ocurrió exactamente. Ví una calle angosta cubierta por una niebla espesa y amarillenta. Escuché el ruido de unos zapatos sobre el pavimento mojado antes de ver el cuerpo. Un hombre yacía frente a una vidriera rota, inmóvil, con la mano cerrada tan fuerte que parecía estar sosteniendo algo invisible. 

Al principio pensé que era Londres. Uno imagina Londres cuando piensa en usted, pero cuanto más despierto estoy, más seguro me siento de que no era allí. Había algo americano en la escena. Los cables eléctricos colgaban demasiado bajos, ví un cartel de neón parpadeando detrás de la niebla. Y el café… puedo jurar que olía al mismo café quemado que sirven en el restaurante frente a la ruta, a diez minutos del hotel en donde me estoy hospedando.

Creo que esto ocurrió cerca de aquí. O que va a ocurrir.

Sé que usted trabaja con hechos y no con intuiciones, pero a veces las intuiciones son necesarias. He ignorado ideas así otras veces y siempre terminé arrepintiéndome. Quizá piense que un sueño no puede ayudar a resolver un crimen. También parecía imposible que una estructura tan inmensa como el Imperio romano pudiera caer por pequeñas grietas invisibles, y sin embargo ocurrió. Las cosas importantes suelen anunciarse primero de maneras absurdas.

Tengo la sensación —y no puedo explicar por qué— de que usted está investigando algo relacionado con esto. Algo donde las pistas parecen inconexas, como piezas de distintos rompecabezas mezcladas en la misma caja. Yo quiero ayudarlo; no porque entienda el crimen, sino porque entiendo las sombras que deja detrás.

Mañana por la noche voy a estar en un pequeño café cerca de Baker Street. El lugar tiene luces verdes y un café espantoso. Llevaré conmigo un dibujo de la escena tal como apareció en el sueño. Hay detalles que todavía no le conté, y creo que usted va a querer escucharlos.

No ignore las señales,  

David Lynch

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