Semana del 25 de marzo - Sueños
Miércoles 25 de marzo
Cuando era chiquita tuve un sueño que por años confundí con la realidad. Soñé que era un día de lluvia y que después del colegio, estaba volviendo a casa con mi mamá.
Yo tenía puestas unas botitas de lluvia y sostenía mi paraguas de mariposas, mi mamá llevaba un cochecito. Íbamos caminando y yo me agarraba del coche porque la calle estaba inundada y el agua me llegaba a las rodillas.
En un momento se largó violentamente. Estábamos pasando por una casa que siempre me llamó la atención, cuando vino una rafaga de viento muy fuerte que impulsó mi paraguas y me elevó por unos instantes del piso.
Literalmente soñé que volaba, lo único que evitó que me elevara alto fue la reja de esa casa, que trabó mi paraguas haciendo que caiga al piso.
Jueves 26 de marzo
Lara tenía un sueño recurrente de chica. Soñaba que una rana gigante con los ojos rojos la perseguía.
Viernes 27 de marzo
En el sueño, Lola consigue trabajo de niñera. Le pasan una dirección y cuando llega al lugar es un PH con un patio grande que da a muchas puertas.
En el patio se encuentra con una pareja de abuelos que parecían estar esperando a alguien que no era ella. Supone eso porque cuando pasó frente a ellos, los miró, los señores corrieron la mirada y continuaron esperando.
Lola se acercó de todos modos y les dijo que ella era a quien estaban esperando, que era la niñera y que había ido a cuidar a los nenes. Los abuelitos la reconocen como tal, le indican el camino y se van.
Siguiendo las indicaciones de los señores, Lola se encuentra con la madre de las nenas que tenía que cuidar y, en un breve intercambio, la mujer le comenta que se iba a trabajar y que les cocine algo de comer a las chicas.
Finalmente, entra un poco preocupada y las conoce, eran dos hermanas. Ella se había quedado pensando en que no sabe cocinar.
Pasa la tarde, a las chicas les da hambre y la mayor propone hacer pizza. Van a la cocina y cuando trata de buscar los ingredientes, nada estaba en el lugar que correspondía: el queso estaba en el horno, la harina en la heladera, nunca encontró la sal.
Sábado 28 de marzo
Mile soñaba recurrentemente de chiquita que estaba encerrada en una sala subterránea iluminada con antorchas, como una cueva.
En la cueva la perseguían señores cuyas cabezas se parecían a los moáis de la isla de pascua, de piedra, grandes. El sueño terminaba con ella escondiéndose debajo de un banquito.
Domingo 29 de marzo
Lola soñó que un hombre mayor, un viejo, intentaba tocarle el ojo de forma insistente mientras dormía. Se vió a sí misma durmiendo en el piso mientras que un hombre trataba de levantarla abriéndole los ojos.
Lunes 30 de marzo
Esta vez, el sueño de Lola sucedía en una realidad alterna que se situaba mayoritariamente en la casa de su abuela, la cual, se había convertido en la sede de un club o lugar de reunión.
Lola debía irse de esa realidad para volver a la original y el sueño empieza con ella despidiéndose de todos los que conoció allá. Este hecho queda registrado en un CD.
La cuestión es que Lola regresa a nuestra realidad y se encuentra con que se está por terminar el mundo. Su misión es encontrar una linterna porque en esta realidad estaba todo apagado. Ella tenía el superpoder de controlar la electricidad, así que era la única capaz de prenderlas. El problema era que en este mundo, todos tienen telekinesis y, aunque ella también, la suya es más débil.
A raíz de esto, se desarrolla una situación medio cómica en donde ella iba prendiendo varias linternas pero antes de poder tomarlas, la gente se las robaba con telekinesis.
Finalmente, Lola se hace con una linterna, pero no era una convencional: la linterna de Lola tenía un proyector que reproducía la grabación de su despedida de la realidad alterna.
Aparentemente, todo esto sucedía en nuestro antiguo colegio. Ahora era un museo en el cual Jose, una amiga nuestra, tomaba clases.
Lola se encuentra a Jose y asustada le cuenta que la linterna de esta realidad, reproducía el CD de la despedida de la otra, que no entendía cómo llegó acá.
El sueño termina con el profesor de la clase de Jose diciendo que todo llega, que tenga cuidado.
Martes 31 de marzo
Juan tenía un sueño recurrente. En el sueño, él caminaba por un mundo vacío o incompleto hasta toparse con un puente colgante.
En el puente, Juan se encuentra con una especie de guardia que le impedía el paso. Al tratar de pasar, el guardia exclamó "haré de ti un amigo, o mi peor enemigo".
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